Gabinetes de Enfermería, una forma de crecimiento profesional.

23.03.2026

Cuando hablamos de Gabinetes o Consultorios de Enfermería, la gente en general mira con cara de asombro, sean Enfermeros/as o no. En el caso de quienes no son Enfermeros/as, al no haber muchos como farmacias, laboratorios o consultorios de kinesiología, cuesta asumirlo como un servicio profesional exclusivo de Enfermería; lo relacionan con una "salita de primeros auxilios", "vacunatorio" o simplemente como un servicio estatal de salud al estilo de un CAPS (Centro de Atención Primaria de la Salud). Y, en cierto modo, tenemos también una parte de todo ello, aunque sean institutos de carácter privado. En tanto, para las y los colegas Enfermeros/as, ni siquiera saben de qué se trata, ya que en ninguna Facultad o Instituto donde se dicte la carrera profesional o la Licenciatura siquiera se mencionan; nadie habla o visibiliza la forma de desarrollo profesional autónomo de Enfermería.

Los Gabinetes de Enfermería o Consultorios (o "inyectables", como se los llama en nuestras provincias cuyanas) son espacios de carácter privado de ejercicio profesional habilitados por la autoridad sanitaria competente, en tanto estén reglamentados. Hay pocas provincias (Córdoba, Formosa, Entre Ríos) que aún no lo tienen reglamentado, aunque hay iniciativas y gestiones para incorporarlo a sus organigramas.

En los Gabinetes, las y los Enfermeros matriculados están autorizados y capacitados para brindar servicios de salud de excelente calidad a la población, tanto en los propios Consultorios o Gabinetes como mediante el servicio domiciliario. Prestaciones tales como administración de medicación inyectable —intramuscular, subcutánea, intravenosa—, control de signos vitales, curaciones, colocación de sondas de todo tipo (vesicales, nasogástricas, etc.), lavajes de oídos, alimentación por sondas, educación sanitaria, cuidados de ostomías, extracción de puntos de sutura quirúrgica, etc., son solo algunas de las tantas acciones de Enfermería. Entre las muchas ventajas que existen para esta modalidad de ejercicio profesional está, principalmente, la celeridad de atención, sin tener que esperar a veces horas para resolver una prestación rápida o deber concurrir a una guardia hospitalaria con el consiguiente riesgo de contraer algún virus en la sala de espera.

Esta forma de ejercicio profesional brinda todas ventajas: para el sistema, para la población y para los profesionales Enfermeros/as. Para el sistema, porque descomprime la atención institucional; la gente no tiene que estar a la espera en una sala donde se pueden contagiar virus intrahospitalarios. Para la población, porque la atención es inmediata y de igual o mejor calidad que en instituciones desbordadas. Para los profesionales, porque además de ejercer responsablemente la Enfermería, permite vivir dignamente de la profesión cobrando por sus servicios.

¿Por qué hay tan pocos? No hay una sola causa, son varias. En primer término, porque durante la carrera estudiada en cualquier institución, en ninguna de las materias entre primero y quinto año siquiera se soslaya su existencia: enseñan Enfermería como profesionales en instituciones tales como hospitales, clínicas, sanatorios, residencias geriátricas, centros de rehabilitación, hospitales de día o aún en docencia e investigación, legista, etc., pero en ningún momento se nombra el ejercicio independiente de la profesión. En segundo término, como consecuencia de lo anterior, los pocos colegas que se interesan ven el obstáculo económico-financiero, pues consideran que es una inversión muy grande, y nada más alejado de la realidad. Es cierto que, como en todo emprendimiento, es necesaria una inversión y cuanto mejor se quiera ofrecer un servicio, mayor deberá ser la misma o, mejor dicho, mejor optimizada. En tercer lugar, Enfermería es la única prestación de salud que no está cubierta en forma directa por la Seguridad Social; esto es, no tiene cobertura por las Obras Sociales ni las Prepagas, aunque esto, de acuerdo a cómo se desarrolla el mercado del seguro de salud argentino, no es tanta contra.

Para dar algunos ejemplos:

• Provincia de Buenos Aires: 135 partidos, más de 300.000 km², alrededor de 18.000.000 de habitantes. No hay más de 30 Gabinetes en toda la extensión. ¿Cuántos sería lo ideal que haya? No menos de 1 cada 50.000 habitantes, o sea, 360 Gabinetes; esto es, mínimamente 12 veces más de lo que hay hoy.

• Provincia de Córdoba: 26 departamentos, más de 400 comunas, más de 4.000.000 de habitantes. No cuenta con normativa provincial alguna para la instalación de Gabinetes o Consultorios de Enfermería.

• Provincia del Neuquén: 16 departamentos, 77 municipios, más de 700.000 habitantes. Solo 1 Gabinete de Enfermería informado en Junín de los Andes.

• Provincia de Entre Ríos: 17 departamentos, 266 municipios, más de 1.400.000 de habitantes, menos de 4 Gabinetes de Enfermería y sin reglamentación oficial provincial para la instalación.

Por ello, desde nuestra Asociación de Gabinetes, Consultorios de Enfermería y Enfermería Domiciliaria de la República Argentina, no solo alentamos a desarrollar esta forma de desempeñar la profesión, sino que nos ponemos a disposición de los cientos de colegas de todo el país para asesorarlos desde nuestra experiencia profesional.


Enf. Rómulo Carlos RODRÍGUEZ LAVERGNE

Director de Social Nurse Gabinetes de Enfermería

Presidente de AGyCERA




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